Me dijiste “no me gusta que me tomen de tonto”, la única tonta , la única que se rompió el alma por alguien, la única que se sintió usada , a la única que trataron como un trapito, a la única que no quisieron, la única que se trago el verso, la única que se lamento, la única que quiso a alguien, la única que lloro, la única que en verdad se lastimo y fue sincera, la única fui yo. Solamente yo.
Ahora venís y me decís que te traté como tonto, ¿Con que derecho?, porque si hablamos por derechos, yo tenia el derecho de por lo menos tomarte la molestia de decirme que estaba ella, de que no me querías, de no ser tratada como un trapito, de no ser usada, de no dejarme planta y mentirme, de ir y besar al que quisiera sin que vos me lo recriminaras aunque ese fuera un amigo tuyo.
¿Para que hacerlo?, si yo a vos no te importo, pero claro, siempre todo se baso en lo que vos querías, no lo que yo quería, nunca escuchaste realmente lo que te decía.
Pero sin embargo, el único momento que te pedí que realmente me escucharas, no lo hiciste, solo dejaste que tu orgullo y tu egoísmo te superara y no te importo lo que yo sentía ni pensaba.
Todo puede que terminara “bien”, pero de que me sirve ese “bien”, cuando en realidad es una palabra disfrazada, que lo único que dice es, no te quise ni un poco, mejor dicho ni te valore como persona.
Todo puede que terminara “bien”, pero de que me sirve ese “bien”, cuando en realidad es una palabra disfrazada, que lo único que dice es, no te quise ni un poco, mejor dicho ni te valore como persona.

No hay comentarios:
Publicar un comentario